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Repudiamos la marcha anticuarentena del 17 A

El Encuentro Militante Cachito Fukman repudia la marcha del 17 de agosto, llevada a cabo por esa parte de la población, cuyos privilegios conocemos y cuya historia bien sabemos. Son aquellos que golpearon las puertas de los cuarteles en 1975 y que aman a Sarmiento, el mismo que definió a las y los criollos como la “gente decente” como también odió al gaucho y los pueblos originarios llamándolos piojosos. Ahora son sus hijos y nietos, los que continúan su camino entre el bombardeo a la Plaza de Mayo en 1955 y la dictadura genocida iniciada el 24 de marzo de 1976 con sus continuidades democráticas.
Tenemos memoria y por eso, no olvidamos. Con el apoyo de los medios hegemónicos, creen ser los “decentes”, los que pretenden ser los “argentinos”, como cual minoría selecta que se olvida de aquellos que también habitan estas tierras. Son los que sostienen que los derechos son para ellos solamente. Pero no hay nada peor que cerdos burgueses asustados pues temen perder sus propiedades y pertenencias a manos de un imaginario “comunismo” que no existe pero que se transformará, más temprano que tarde, en una apuesta social y contundente de la mano de la autogestión para terminar con este capitalismo criminal.
Y ante esta coyuntura enmarcada en el Aislamiento Preventivo, Social y Obligatorio (ASPO), sostienen que la solución al coronavirus es el levantamiento de la cuarentena. ¿Para qué? Para seguir con la explotación al pueblo y a los trabajadores en su propio beneficio. Pero olvidan el sacrificio de las y los compañeros trabajadores de la salud, esa primera línea que enfrenta esta pandemia como puede, con los recursos que tiene, para que aquellos que no tienen una prepaga puedan librarse de este mal.
Es cierto que existe un hartazgo social creciente, pero ello no nos debe dejar de mirar lo que acontece en las barriadas pobres en donde las ollas populares están a la orden del día porque el derecho al trabajo está cercenado por las barreras impuestas por el poder que ellos mismos sostienen. Lloran porque no pueden hacer dinero, pero tampoco pueden hacerlo quienes desean trabajar para llevar un plato de comida para su casa.
Por ahora, la salida es la cuarentena. Aunque nos duela. Aunque nos pese. Y exigimos que se destinen los recursos necesarios para una solución efectiva a esta pandemia. Pero a estos personajes no les importa la vida del pueblo, tan sólo su propia existencia como seres superiores al resto.
Fue una marcha contra la vida popular y en favor de la muerte. No les importa cuántos mueran en el camino. Y eso es preocupante, al igual que la protección estatal a su caminar mientras se reprime ante los reclamos populares. Basta con recordar la desaparición de Facundo Astudillo Castro y antes, la de Santiago Maldonado.
Por todo esto, repudiamos esta marcha que atenta y alienta esta avanzada fascista, cuyo único interés es favorecer la situación de unos pocos contra las grandes mayorías postergadas en sus derechos.
Nosotros también saldremos a las calles cuando la situación lo amerite, cuando ello sea impostergable para exigir el respeto a los derechos del pueblo y la defensa de la vida contra la muerte. Con barbijos bien puestos y con la correspondiente distancia social, iremos caminando hacia donde sea necesario.
 
Por eso decimos:
- ¡Basta de fascismo!
- ¡La salud no se negocia!
- ¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!
 
ENCUENTRO MILITANTE CACHITO FUKMAN – 18/08/20

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Encuentro Militante Cachito Fukman