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44º años de LA NOCHE DE LOS LÁPICES

Los chicos y las chicas secuestradxs en la madrugada del 16 de septiembre de 1976, en la ciudad de La Plata, y que tenían entre 14 y 18 años, no se rindieron ante las garras genocidas. Su compromiso solidario trascendió los muros de Arana y Pozo de Banfield, trascendió a través de las palabras de lxs sobrevivientes y del ejemplo del amor cotidiano y fraterno con un fuerte sentimiento altruista para transformar el mundo en un sitio más habitable para todxs sin diferencias sociales.

El Boleto Estudiantil Secundario fue una lucha más entre tantas que libraron lxs chicxs en La Plata, exigiendo sus derechos, y no por ellxs que vivían a pocas cuadras de sus escuelas, sino por el resto de sus compañerxs que no tenían la posibilidad económica para viajar. Así, miraban hacia los costados, tendían manos y lazos para construir, junto al otrx, un lugar más justo, donde las necesidades básicas estén cubiertas.

El preludio de la noche genocida en nuestro país ocurría ya con la actuación de las bandas genocidas parapoliciales de la CNU, Triple A y el ejército durante el Operativo Independencia en la provincia de Tucumán. El ministro de cultura y educación de Isabel Martínez de Perón, Oscar Ivanissevich fue la mano ejecutora de cerrar los centros de estudiantes de los colegios secundarios.

Luego de que lxs chicxs pasaron por los ccd Arana y Pozo de Banfield, en el sur de la provincia de Buenos Aires, y luego de ser torturadxs, abusadxs y violadxs por los militares y policías genocidas, a principios de 1977 fueron asesinados y sus cuerpos desaparecidos.

Hoy el BES lo utilizan 5 millones de estudiantes, “‘La Noche de los Lápices’ y su Memoria legalizó los centros de estudiantes secundarios, legalizó los derechos de los estudiantes secundarios, legalizó la madurez del adolescente y eso está bien”, según las palabras de Pablo Díaz, sobreviviente de aquella noche

El secuestro sistemático de estudiantes secundarios en la ciudad de La Plata se dio a partir de agosto de 1976, ya que antes los genocidas fueron por los trabajadores fabriles de la ciudad, los universitarios o a los barrios populares; luego, los secundarios eran marcados como “posibles subversivos”, ya que al terminar sus estudios secundarios eran capaces de llevar sus luchas por un mundo más justo y equitativo a sus lugares de trabajo en fábricas, a las universidades o a los barrios populares. Y sí, eran subversivos, porque era (y es) imperioso subvertir el orden de éste sistema capitalista que aún hoy nos aplasta. Hoy, la misma policía de la provincia de Buenos Aires y fuerzas de seguridad que lleva en su ADN la sangre asesina de Camps y Etchecolatz, continúa torturando, desapareciendo y asesinando a  jóvenes, como el caso de Facundo Astudillo, Luciano Arruga, Daniel Solano, Santiago Maldonado, Maximiliano Kosteki, Darío Santillán y Mariano Ferreyra, entre tantxs otrxs.

Aquellos jóvenes que fueron arrancados de sus camas en la madrugada del 16 de septiembre de 1976 abrazaban la construcción de un país donde el sol alcance a todxs.

Seguimos el ejemplo solidario y militante de Horacio Ungaro, Daniel Racero, María Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Francisco López Muntaner y Claudio de Acha. Ellxs no se detuvieron en los egos, la soberbia y el egoísmo, ellxs corrieron las nubes para que otrxs jóvenes, hoy en día, levanten sus banderas y en cada palabra, en cada gesto, ellxs vivan eternamente jóvenes, eternamente revolucionarios.

La lucha de lxs chicxs de “La Noche de los Lápices” y de lxs 30.000 sigue en pie, porque aún existe la pobreza, el hambre, la desocupación, la falta de vivienda, la precarización en la salud y educación pública. Levantamos sus consignas porque es la manera más hermosa que tenemos de vencer a la desmemoria, a la mentira y a la injusticia.

Este 16 de septiembre se cumplen 44 años de “La Noche de los Lápices”.

El Encuentro Militante Cachito Fukman continúa exigiendo Memoria, Verdad y Justicia por los chicos y chicas de “La Noche de los Lápices”, y levantando nuestras voces para que el juicio en La Plata por la causa “Pozo de Banfield – Pozo de Quilmes” se realice ya, sin más postergación, con presencia de lxs compañerxs que asistimos a las audiencias públicas, porque las testimoniales de lxs testigos que allí declararán siempre es una instancia de reparación y nosotrxs abrazamos esos corazones gritando al unísono y con el puño en alto:

Horacio Ungaro, presente.

Daniel Racero, presente.

María Claudia Falcone, presente.

María Clara Ciocchini, presente.

Claudio de Acha, presente.

Francisco López Muntaner, presente.

 

¡Los Lápices siguen escribiendo… ahora y siempre!

¡Hasta la victoria siempre, venceremos!

 

16 septiembre 2020

 

Fotos de Guille González